Noticias
- - - - - - - - - - - - - - - -
  De Valladolid
- - - - - - - - - - - - - - - -
  Disturbios en Valladolid
- - - - - - - - - - - - - - - -
 

Rebelión en Valladolid

- - - - - - - - - - - - - - - -
  Quiénes fueron los verdaderos jefes de la revuelta
 
- - - - - - - - - - - - - - - -
  La filantropía yucateca
- - - - - - - - - - - - - - - -
  El fin de los sucesos de Valladolid
 
- - - - - - - - - - - - - - - -
  Nota interesante
- - - - - - - - - - - - - - - -
  De Motul
- - - - - - - - - - - - - - - -
  La rebelión de Valladolid. Proditorios atentados
- - - - - - - - - - - - - - - -
  El joven de las enaguas
- - - - - - - - - - - - - - - -
  El consejo de guerra de los revoltosos de Valladolid
 
     
     
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
Noticias
 
QUIÉNES FUERON LOS VERDADEROS JEFES DE LA REVUELTA
 

Nuestro enviado especial, que está hoy en Valladolid, nos envía la siguiente información, ya con datos exactos que van rectificando las noticias que los primeros días, especialmente el domingo y lunes, corrieron alarmantísimas todas ellas, respecto al número de personas asesinadas por los rebeldes. Rectificaron también respecto a don Víctor Montenegro, quien se presentó a las tropas del gobierno al entrar a la plaza de Valladolid y que, a lo que parece, no tuvo participación alguna en los sangrientos sucesos.
Ésta y cuantas rectificaciones sean necesarias, las haremos con gusto, tanto por espíritu de estricta justicia, como para calmar la inquietud que reinaba en los ánimos, al llegar noticias, que por fortuna han resultado falsas, de la muerte de las más distinguidas personas de la sociedad vallisoletana.

De Valladolid el 10 de junio.— En el tren de pasajeros que procedente de Mérida llegó hoy a esta ciudad, vinieron los señores doctor don Álvaro Medina, vocal en turno de los Ferrocarriles Unidos, Mr. Blake, Director General de la misma compañía, el doctor Cornelio Vallejos, ingeniero Vicente Molina y los señores Pastor Campos, Serapio Fajardo y Francisco Rosado. También llegaron los señores médicos del cuerpo médico militar, los corresponsales de la prensa, don Julio R. Pinkus, empleado del “Diario Yucateco”, y el Coronel don Enrique Cámara Buey. Al paso del tren por Tinum, también tomaron pasaje los señores Pedro Solís, Alfredo Villanueva, Antonio Barreiro, Pedro Pablo Vega, Justo Pastor Medrano, Antonino Ojeda, Pbro. Eutimio Arce y Rafael Novelo.
Por el tren militar que llegó a Valladolid momentos antes que el tren de pasajeros, llegaron los señores Pedro Narváez, Proveedor de las fuerzas, Lic. Gonzalo Gómez Baqueiro, corresponsal del Diario, y don José María Vallado, padre político del señor Regil, Jefe Político asesinado. En el mismo tren llegó el Capitán Luis García, del décimo batallón, trayendo armamento y parque para la tropa.
El estacionario de Uayma, señor Mejía, dio cuenta al señor Blake, de que la documentación del ferrocarril guardada en esa estación, se conserva intacta, pues el objeto de los revoltosos al llegar a la estación citada, fue solamente reclutar gente y armas.
Parece que el doctor Aldana, jefe del cuerpo médico militar, va a solicitar del Gobierno, que se le manden enfermeras.
Cuando llegamos a Valladolid, a las 11 y 45 mns. de la mañana, encontramos en el trayecto de la estación a la plaza, varias trincheras levantadas en las calles 39, 41 y 42. Se nos refirió que en la noche del viernes, 60 hombres armados asaltaron el cuartel de la Guardia Nacional, y como el Jefe Político Regil oyó los tiros, salió de su casa y armado con dos pistolas fue en auxilio de las tropas. Los 60 hombres que atacaron esa noche la ciudad de Valladolid, se dice fueron sirvientes de la finca Kantó, encabezados por Claudio Alcocer, encargado de dicha finca.
Don Raimundo Alcocer, a quien exigieron los rebeldes mil pesos para que dos hijos suyos no prestaran el servicio, entregó dicha cantidad, y los rebeldes no le entregaron sus hijos. Ayer fue a defenderlos en la refriega y recibió un balazo de las fuerzas del gobierno. Su cadáver fue identificado esta mañana por el Lic. Ojeda, Juez de primera instancia de Valladolid, quien dice que al oír los tiros la noche del asalto, salió de su casa y en lugar de dirigirse a la plaza tomó la calle de la estación del ferrocarril; que de allí se dirigió a casa de una familia amiga suya, en donde estuvo oculto hasta que las fuerzas del gobierno ocuparon la ciudad.
El joven doctor don Demetrio Rivero, don Máximo Hernández, el doctor don Felipe Navarrete y don José Triay, están sanos y salvos completamente. Estoy averiguando de todas las personas de quienes se dijo habían perecido para, con toda seguridad, ratificar o rectificar.

***


En el asalto de la ciudad murieron los Capitanes federales Manuel Gómez y José Rey, y seis soldados de la federación; resultaron cuatro nacionales muertos y ocho heridos.
De los revolucionarios, 72 muertos cuyos cadáveres fueron recogidos en la plaza principal.
Al bajar del tren me encontré con que ya circulaban coches de sitio guiados por soldados federales.
En la calle 42 a dos cuadras de la estación del ferrocarril vimos trincheras de piedra y gruesos maderos y en la calle 44 trincheras reforzadas con barricadas.
Nos informan que al saber los revoltosos que iban a ser vencidos, prendieron fuego a la pólvora y dinamita, explotando con estruendo sólo la pólvora.
Son los principales cabecillas R. Bonilla, M. Ruz Ponce y Claudio Alcocer.
Está preso e incomunicado D. Heliodoro Rosado. Parece que Víctor Montenegro no se metió en nada, pues se presentó al Coronel Luque al entrar éste a la plaza de Valladolid.
El Secretario del Juzgado Lic. Manuel S. Rejón, se encuentra sano y salvo en su casa.
Todos admiran la buena puntería de las fuerzas federales, pues todos los revoltosos que se encontraron muertos, tenían el cráneo desbaratado; recibían los tiros en la frente.
Según informes tomados del Coronel Lara, los combates para tomar la plaza fueron dos con duración de tres horas cada uno.
En la calle 41 se encontró una pequeña pieza de artillería, aunque no se sabe si disparó.
Toda la plaza está regada de pólvora.
Está rigurosamente incomunicado el Coronel Tomás Cetina, con centinelas de vista. Cetina fue uno de los principales jefes de los revolucionarios.
Calcula el Coronel Lara que había en Valladolid tres mil indios que tenían ocupadas las alturas, pues al desembocar las bocacalles con sus fuerzas, les caía una lluvia de balas que salían hasta del interior de las casas por los postigos de puertas y ventanas.
Las valerosas familias de Valladolid han vuelto contentas a sus hogares después de pasar horas de horror y angustia; la mayoría de ellas se quedó en el interior de sus casas en espera de los acontecimientos.
Las Compañías Mixtas de Guardia Nacional regresaron hoy por el tren de Dzitás.
De los revoltosos, de los solares se han levantado 40 muertos y 50 heridos, y hay como ochenta prisioneros de guerra.
Persona fidedigna nos informó que sólo fueron asesinados el Jefe Político señor Regil y el Secretario de la Jefatura don Esteban Escalante. Los demás muertos por los rebeldes, fueron el policía Albornoz y el centinela Gil.
En la refriega murieron los turcos Gabriel Morsos, el principal comerciante de Valladolid, y José Cura, que se encontraban en las filas rebeldes obligados por los revoltosos; sus cadáveres fueron recogidos en las calles.
Está preso e incomunicado el padre de Crescencio Aguilar.
El señor José Sánchez, empleado de los F.C.U., se ha portado valerosamente al tratar de componer la vía.


  Ampliar imagen
   

EL LIC. OJEDA EN MÉRIDA

En el tren de la tarde de hoy llegó a esta ciudad el señor Lic. Víctor Ojeda, Juez de primera instancia del Partido de Valladolid y a quien se suponía asesinado por las fuerzas revolucionarias.
A la estación de ferrocarril fueron a recibirlo varios de sus amigos.

CÓMO ESTABA LA ESTACIÓN

En los momentos en que llegó hoy el tren de Oriente, la estación del ferrocarril y todos los lugares adyacentes estaban completamente atestados de gente y de carruajes particulares y de alquiler. Se creyó que en dicho tren vendría el Notario D. Crescencio Jiménez y familias de Valladolid.

De la estación del ferrocarril por todas las calles que conducen a la central de policía, se formó un cordón humano, ávido de presenciar el desfile de los viajeros de Valladolid. La guardia, en previsión de cualquier acontecimiento, puso sobre las armas a los soldados y así se sostuvieron hasta que se convencieron los curiosos, que el preso no había llegado en el tren y por consiguiente no sería llevado a la central de policía.

JIMÉNEZ DECLARA EN TIZIMÍN

Tizimín, junio 10.— A las 11.45 a.m.— Recibido en Mérida a las 1.18 p.m. (hora de México).— Acaba de tener lugar un acto imponente; estando en formación los soldados de Guardia Nacional y numerosos voluntarios, tocóse ¡alerta! y ante ellos desfiló el piquete de soldados conduciendo a D. Crescencio Jiménez, presunto Jefe revolucionario, hasta la Jefatura Política, en donde estuvo declarando cerca de dos horas. Jiménez está muy demacrado y camina con mucha dificultad, pareciendo por momentos que va a perder el equilibrio. Tan pronto salga rumbo a Espita para de allí seguir a Mérida, telegrafiaré.

El Corresponsal

Diario Yucateco, 11 de junio de 1910, p. 4.