La otra mirada
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  El escándalo del día  
 
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  Una carta de d. Tomás Pérez Ponce al señor Sánchez santos  
 
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  Ataques a la negociación de “el peninsular”  
 
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  Más persecuciones a la prensa
 
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  La lógica de “el eco del comercio”  
 
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  Los gobiernistas perjudicando a la industria periodística
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  Actitud de la prensa periódica en la cuestión social de Yucatán  
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  La prisión del director de “verdad y justicia”.  
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  Atropellos a la libertad de imprenta  
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  Persecuciones contra “regeneración”  
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  Notas  
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  Que se prohíba pensar y escribir  
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La otra Mirada
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MÁS PERSECUCIONES A LA PRENSA
 

El corresponsal de nuestro periódico en la ciudad de Tekax ha sido víctima de un atropello en la forma escandalosa que es muy corriente en nuestros infelices tiempos.
Mucha es ya la arbitrariedad que se está desatando de una manera descarada en nuestro Estado de Yucatán donde los malos gobiernos de otras épocas están pareciendo buenos con comparación del que hoy por desgracia rige  nuestros destinos.
Nuestro citado corresponsal, Sr. D. Joaquín Tenreyro, persona muy conocida y generalmente apreciada, ha sido con gran lujo de autoridad perseguido sin tregua por la policía en virtud de aquella acusación hasta bastante tiempo presentada por un Sr. Cervantes, de Tekax, en contra de nuestro Director y el Sr. Tenreyro.
Los sayones de la policía, a las órdenes de un español (estamos en pleno reinado de españoles) apellidado Ucera, cayeron como brotados de  no sabemos dónde por la casa del Sr. Tenreyro y rodearon la manzana donde se halla dicha casa, no logrando sino poner en aflicción y espanto a la estimable esposa de nuestro corresponsal. Esa dama, que se halla encinta, tuvo sin embargo resignación y valor, pero se resintió mucho su salud, pues no se conformó la policía con dar un escándalo, sino que dio otro en que la Sra. Madre de D. Joaquín Tenreyro fue entonces la víctima, como ya lo había sido la esposa. De la casa de la señora madre de D. Joaquín, pasó el polizonte Ucera a la quinta “Chapultepec,” propiedad del primero. También allí el español (paisano de los yernos) Julio Ucera, desplegó todo el aparato de su autoridad.
Hemos tenido el gusto de recibir en esta Redacción la visita de la muy respetable dama, esposa de nuestro corresponsal, y nos manifestó que ha dado poder al joven y bien acreditado Lic. Serapio Rendón, para que la represente y haga valer sus derechos.
Deseamos de todas veras que encuentre justicia, no obstante que tememos no la obtenga, porque ya estamos perdiendo la esperanza de dar con esa señora justicia en la tierra gobernada por Molina.

EL PADRE CLARENCIO, Semanario Liberal, Independiente, Antiesclavista y Antirreeleccionista, Época II, año II, núm. 31, 19 de marzo de 1905, p. 7