Noticias
- - - - - - - - - - - - - - -
 
  Visos de reelección
- - - - - - - - - - - - - - -
 
  Los barberos de Olegario
- - - - - - - - - - - - - - -
 
  Adivinanza
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Lira antirreeleccionista
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Llamados de oposición
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Caso Pérez Ponce y socios
- - - - - - - - - - - - - - -
 
  Solemnidad del 18 de julio
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Los implicados en el escándalo
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Tretas reeleccionistas
- - - - - - - - - - - - - -
 
  Después de la batalla
- - - - - - - - - - - - - -
       
 
 
   
   
 
 
   
   
 
 
   
   
 
       


 
 
 
 
 
 
 
 
 
Noticias
 
LIRA ANTIRREELECCIONISTA
 

Papam habemus.

-¡Hurra! ¡Hurra! Compañeros,
Segura es la reelección,
-Somos grandes adalides,
Mucho más que el Campeador.
Las armas con que luchamos
Son el talento, el honor,
Salpica lo de banquetes…
-Y banquetes, buen Ramón,
Nuestra ambición, el progreso
La gloria, sin deshonor.
-Eso sí, lejos estamos
De la vil adulación.
-¿Es la verdad, Robertito?
-Como las manchas del sol.
-¡Es un lince, D. Porfiado!
Y porfiado cual no hay dos:
Que Dios lo conserve siempre
Cual se conserva el Chac –mol.
-También a nosotros, chico,
Para honra y satisfacción
Del pueblo, por quien velamos…
-Es muy cierto, sí señor,
Como dos y dos son cinco
Y al gato come el ratón.
-¡Qué sabio es el Diputado!
-¡Es más listo que “Pochón!”
Los que ahora ocupan gran puesto
Pasarán a otro mayor.
-Nada más justo, señores,
Eso es obrar con razón.
Hasta el elocuente “Chucho,”
Del “Tatich” admirador,
Subirá sin duda más
Del Palacio un escalón.
-Yo acaricio un gran proyecto,
-Pues yo, Arturo, tengo dos,
Que sin duda causarán
Al pueblo gran sensación,
Y al comercio unos ataques
Y a las niñas… picazón.

Somos unos grandes hombres…
-¡Bravo! ¡Bravo! ¡Tiburón!
Pero y si acaso Papá
No acepta?... –Vaya por Dios,
-Se la haremos aceptar
Para bien del pueblo…
¡Oh!
Esa es razón de gran peso.
-De gran peso es la razón
Eso mismo que usted dice
Eso mismo digo yo.
Porque si no, se nos gasta
Del Erario el gran filón.
-Demos la candidatura
Con gran bombo y sin temor,
Tú a trabajar más defensas,
Tú a viajar sin dilación
Con el sin par dramaturgo
Que es del puñal el honor.
Y los demás compañeros
Que son todos como “el fo”
A convencer convenciendo
Al partido de Cantón,
No se meta con la Francia
-¡Viva la Constitución!

La rana de Tizimín
Con entusiasmo y valor
Dijo soltando la pipa
Alzando fuerte la voz
“Tres reyes magos de Oriente
A este club… apóyalo.

PIO X.

EL PADRE CLARENCIO, Semanario Liberal, Independiente y de Caricaturas, Época II, año II, núm. 12, 6 de noviembre de 1904, pp. 7.

--------- ---------

A la reelección
Plegaria

Pues bien, yo necesito
decirte que te quiero,
decirte que te adoro
con todo el corazón,
y es mucho lo que sufro
y es mucho lo que lloro
cuando perderte pienso
Mi amada reelección.

¿No ves que es muy hermoso
y es grato y es divino,
tener muchos millones,
influencias y poder,
y no dejar la papa,
la papa y los doblones,
quedando como todos
sujeto a obedecer?

Que estoy en las alturas
contento y satisfecho
y me ha costado caro
llegarme a encaramar.
Por lo que te he pedido
tu protección y amparo
y quiero que mis ansias
Acudas a calmar.

Jamás podré si bajo
del solio en que me encuentro,
comprar unas haciendas
que valen un millón,
a plazos y en remate
por medio de cualquiera,
merced a mis polendas
y a mi alta posición.

Comprendo que ya entonces
privado de influencias
se habrá desvanecido
mi grande habilidad,
y huyendo la fortuna
muy lejos de mis arcas,
¿en donde habrá caído
mi pobre humanidad?

¿A dónde dirigirme
si tú me desamparas
y triste y despreciado
me dejas arrojar
desde la excelsa altura
del barco en que navego,
piloto aún no cansado
de tanto maniobrar?

¿No ves que necesito
cubrir con oropeles
la mancha inexorable
que empaña mi blasón?
¿No ves que aquella mancha
borrarla no ha podido
la pérfida, implacable
y torpe adulación?

Yo quiero que tú sepas
que con las loterías
no puede conformarse
mi insólita ambición;
que son mis noches negras,
muy negras y sombrías,
cuando perderte creo
mi amada reelección.

Comprendo que los pueblos
por eso no me quieren,
por eso no me pasan
y no me pasarán;
pues siendo gobernante
los múltiples impuestos
se extienden y amenazan
a todo Yucatán.

Mas quiero a todo trance
seguirlos gobernando,
seguir comprando haciendas
que valen un millón
a plazos y en remate
por medio de cualquiera,
merced a mis polendas
y a mi alta posición.

Mas si es en vano amarte,
oh, reelección querida
y nunca, nunca vuelvo
a ser gobernador:
¿qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida,
que quieres que yo haga
con tanto adulador?

X

EL PADRE CLARENCIO. Semanario Liberal, Independiente y de Caricaturas, Época II, año II, núm. 25, 5 de febrero de 1905, pp. 6 -7.
 

--------- ---------

Al arquetipo

NOCTURNO
I
Pues bien, yo necesito
decirte lo que pasa.
Lo que este Estado sufre,
Que gobernando estás;
Yo quiero que en los muros
De tu opulenta casa,
Cual rayo fulgurante
Que ofusca y que amenaza,
El Mane, Thesel, Phares,
Contemples sin cesar.

II
Yo quiero que a ti lleguen,
Los tétricos lamentos,
Los ayes muy amargos,
El hondo suspirar,
Que salen de las chozas
Lanzados a los vientos
Y son el eco triste
De eternos sufrimientos,
De tantos infelices
Que tú haces trabajar.

III
Yo quiero que comprendas
Que el pueblo no te quiere,
Que el pueblo te rechaza
Del puesto donde estás;
Que en todos los corrillos
Tu historia se refiere
Y el pueblo, decidido
Y ansioso, ya prefiere
Que venga a gobernarlo
Pilatos o Caifás.

IV
Y luego que a la vista
Sea puesto tu proceso,
Allí tus defensores,
También allí el Fiscal,
Y tú, de tu conciencia
Sintiendo todo el peso,
De cruel remordimiento
Sumido en el exceso,
Escuches la sentencia
Que dicte el Tribunal.

V
Que triste había de serte,
Vivir de esa manera.
Unido con el gato
Maullando allí los dos,
Tú siempre acongojado,
Mi patria placentera
Y en tu alma resonando
Tremenda y justiciera,
La voz de tu conciencia (?)
La voz de tu razón.

VI
A veces me propongo
Un buen consejo darte,
Decirte que renuncies
Gobierno y reelección;
Mas si es inútil todo
Y temo molestarte,
¡Qué quieres que yo haga
Que pueda despertarte
Sino contar, quien eres,
En esta situación!

EL PADRE CLARENCIO. Semanario Liberal,  Independiente, Antiesclavista  y Antirreeleccionista, Época II, año II, núm. 34, 9 de abril de 1905, pp. 6 -7.  

--------- ---------

 

El tuerto rabioso

Zarzuela política de actualidad.
Coro de Pancistas.
Letra de Josué Ino Vuelo y música del “coro de doctores” del “Rey que Rabió” (Véase la caricatura del centro)

Juzgando por los síntomas
de oposición actual,
podrá salir reelecto
o acaso no podrá.
Y afirma “Chucho” Basto
que dado caso tal,
o nos darán empleos……
¡o no nos los darán!

Dicen que el rey tuerto
recibió una carta
en que D. Perfidio
dizque le ordenaba
que acabase la “obra”
de “La Democracia”……
¡Todos estos síntomas
nos huelen a…..panza!
Pero al mismo tiempo,
bien puede pasar
que venga cualquier otro
a gobernar.

Científicos pancistas
que viven del Poder
son en sus obras cínicas
de nuestro parecer:
“Fermentus rebelioni  
qui in corpo pópuli est,
mortalis sunt per accidens,
mortalis sunt per se!”

Un precioso álbum
de muy buena pasta
se llevó D. Tacho
por calles y plazas………
pero, con el libro,
metimos la pata!
Todas estas cosas
prueban nuestra plancha!
Pero al mismo tiempo,
puede suceder,
que suba cualquier otro
hasta el Poder.

Y de esta opinión
nadie nos sacará:
¡Saldrá reelecto el tuerto
o no saldrá!!

EL PADRE CLARENCIO. Semanario Liberal,  Independiente, Antiesclavista  y Antirreeleccionista,  Época II, año II, núm. 44, 18 de junio de 1905, p. 6.

--------- ---------

 

Agonía del Tuerto.
(Parodia de d. Juan Tenorio.)

ESTATUA.- Aquí me tienes patán,
y vienen también conmigo
los que tu eterno castigo
de Díaz reclamando están.
TUERTO.- ¡Jesús!
EST.- ¿Y de qué te asombras
si en tu insensata ambición,
soñando tu reelección
has desafiado estas sombras?
TUE.- ¡Ay de mí!
EST.- ¿Qué, el corazón
te desmaya?
TUE.- No lo sé,
presumo que me engañé
con mi torpe pretensión!
Miedo jamás conocido
el alma fuera me asalta,
y aunque plata no me falta
me encuentro al fin sin partido.
EST.- Es que tu período va
concluyendo su existencia
y el plazo de tu sentencia
fatal ha llegado ya.
TUE.- ¿Qué dices?
EST.- Lo que hace poco
que la prensa te avisó,
que el pueblo te aseguró
y que tú olvidaste loco.
El mal trato que me has dado
debo volverte, y así,
vengo ahora contra ti
a dejarte derrotado.
TUE.- ¿Y qué me consagrarás?
EST.- El desprestigio y desprecio.
TUE.- ¡Y me tratas como a un necio!
EST.- ¡Lo que mereces no más!
TUE.- ¿Sólo eso he de obtener?
EST.- Sí, porque tu has sido el peor
¡Eso caerá a tu furor,
y tu ambición de poder!
TUE.- ¡Desprecio!.......Yo no creía...
EST.- El del pueblo omnipotente
que te dará eternamente
por tu megalomanía.
TUE.- ¿Con que hay un castigo a más
de este que recibo aquí?
¿Con que es verdad, ¡ay de mí!
lo que no creí jamás?
Fatal derrota me hiela
la sangre del corazón
y pierdo mi reelección
por cuanto se me revela.
¿Y ese reloj?.....
EST.- Tu poder
que expira.
TUE.- ¿Expira ya?
EST.- En cada grano se va
lo que estás para perder.
TUE.- ¿Y esos me quedan no más?
EST.- ¡Sí!
TUE.- ¡Oh! ¡Mi reelección!
La matas sin compasión
cuando tiempo no me das
de arrepentirme……
EST.- ¡No es cierto!
Si te muestras resignado
puedes borrar tu pasado,
y caerás tranquilo, Tuerto
TUE.- ¡Imposible! ¡En un momento
borrar cuatro años malditos,
de crímenes y delitos
por mi falta de talento!
EST.- Pues pronto vas a estirar,
pues el pueblo va llegando
y pronto estará votando
por quien te ha de destronar.
TUE.- ¿Con qué no vota por mí?
(Se oye un vocerío lastimero)
¿Y esos gritos prolongados?
EST.- Son de los penitenciados
que se quejan contra ti.
TUE.- ¿Y aquel entierro que va?
EST.- De la reelección es.
TUE.- ¡Oh!
EST.- Sí, el pueblo la mató
Jamás resucitará.
TUE.- ¡Tarde lo comprendo a fe
pues en mi torpe ambición,
al buscar mi reelección
mil infamias consumé!
Y lo hice con tal afán
porque odio a la multitud
y hoy, contra mi, en plenitud
se levanta Yucatán.
¡Ah! por doquiera que fui
la razón atropellé,
la justicia encarnecí
y la libertad maté.
Y emponzoñé cuanto vi
y al pobre indio esclavicé,
y a la prensa perseguí,
y tanta infamia fragüé,
y pues tal mi reino fue,
¡no, no hay perdón para mí!
Mas, ahí estáis todavía
con quietud tan pertinaz!
dejadme caer en paz
a solas con mi agonía.
¡Comprendo que soy un necio!
Más, ¿qué queréis, sombras
fieras de mí?
EST.- ¿Qué? Pues que te mueras
para entregarte al desprecio.
Y, adiós, Tuerto; tu poder
toca a su fin, y fue en vano
cuanto hiciste. Trae la mano
para despedirte. ¡A ver!
TUE.- ¿Qué, pretendes mi amistad?
EST.- No, injusto fuiste conmigo
y hoy recibes el castigo
a tu infamia y tu crueldad.
TUE.- ¿Qué dices?
EST.- ¡Voto a Satán!
¡Veo que no entiendes bien!
¡Te detesta Yucatán
y hoy te desprecia también!
TUE.- ¡Aparta! Sombra fingida!
No quieras hacerme caer,
que aún me queda de poder
en el reloj de la vida.
¡Déjame! ¡Con claridad
quiero ver mi situación
puesto que la reelección
pasó ya a la eternidad!
¡Pueblo! Yo me vuelvo a ti;
si es mi maldad inaudita,
tu piedad es infinita!  
¡Pueblo! ¡Ten piedad de mí!
EST.- Es tarde.
TUE.- ¡Suerte fatal!
EST.- El destino se ha cumplido
y lo tienes merecido
por haberlo hecho muy mal.
(La sombra del desprestigio se acerca y cubre al tuerto con su sudario, mientras de lejos se oye la voz del pueblo gritando; ¡abajo la reelección!)

EL PADRE CLARENCIO. Semanario Liberal,  Independiente, Antiesclavista y Antirreeleccionista,Época II, Año III, No. 12, 5 de noviembre de 1905, pp. 3, 6.