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Sociedad y cultura
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CONATOS DE CRÍTICA
 

Conatos de crítica.

Con permiso de los admiradores, parientes y amigos del Dr. y poeta D. José Peón y Contreras, y muy especialmente con permiso y perdón de la “inmaculada” virgen María, me ocupo de las octavas que “nuestra gloria nacional” místicamente disparó a la efigie de la “madre” de Dios en un arrebato de neurótica piedad.
(¡Oh, Bulnes, ampárame!).
Tengo miedo de tocar la hasta hoy “inmaculada” personalidad poética de D. Pepe, porque temo que me… que me dispensen el honor de matarme los sacerdotes del localismo y ministros del Bhuda yucateco; pero… ¡quién dijo miedo! Si me matan, se los aviso inmediatamente que comparezcan ante la presencia del Juez en turno que se permita el lujo de juzgarme allá en el cielo, acusado por los delitos de “conato de crítica” por parte de D. José, y de injurias y difamación a la “inmaculada” por parte de D. Martín Tres Chiles, como apoderado, en este Estado, de María y de su concepción.
(Ay Bulnes, Bulnes, protégeme!)

Comienza “la gloria nacional” invocando eróticamente a la “inmaculada:”
“¡Oh, Virgen de las Vírgenes,…
Pues es natural, cada oveja con su pareja; no ha de ser virgen de las maculadas afroditas.
“Puerta del Cielo…”
Aquí cabe preguntar donde tiene las bisagras y el agujero para meter la llave. ¡Si todas las vírgenes fueran fuertes… yo desde luego sería portero! ¡Dichoso de San Pedro!
… “fuente de alegría,”
Y así dicen que hay tristes y neurasténicos!
“Mística rosa…”
Ustedes saben que es eso? Han visto alguna rosa mística?
“Estrella matutina…”
Supongo que también será vespertina.
“… casa de oro”
Pues señor, cada vez me confundo más. Esta Virgen de inmaculada concepción es peor que Frégoli; no tan luego es virgen de las vírgenes, como es puerta, fuente, rosa, estrella y casa. Toda la magia de “El Embajador hechicero” en sólo cuatro versos. Y sigue el laureado vate:
“Yo quisiera, señora, para hablarte
La portentosa inspiración del arte.”
Esto, es cursi y chabacano, y más todavía en el Sr. Peón, por ser ese principio con el que generalmente comienzan las cartas amorosas: “Yo quisiera tener la sublime inspiración de Homero, etc., etc.” Y no sólo en las cartas, sino hasta en los brindis y discursos de los intelectuales lugareños, de esos desheredados de la floridez del verbo, de esos proscriptos de la cadencia y del saber.
(Continuará)

EL PADRE CLARENCIO, Semanario Liberal, Independiente y de Caricaturas, Época II, año II, núm. 18, 18 de diciembre de 1904, p. 3.

*****

Conatos de crítica.

(Concluye).

El Sr. Peón y Contreras, es en efecto, uno de los muy pocos buenos poetas que tiene la República; pero no al grado de ser una gloria nacional. Como poeta es inspirado, fecundo en sublimes producciones y sincero en la cadencia armoniosa de sus versos. Desgraciadamente, para aquilatar la corrección del numen poético de nuestro hoy mejor versificador, no han surgido al palenque de la crítica decente, sincera, franca e imparcial, un gladiador de los hijos de Emilio Bobadilla y de Leopoldo Alas; no sin duda porque no existan personas capaces de formular elegantes y correctas críticas, sino tal vez por el temor de herir la susceptibilidad de los muchos admiradores del distinguido bardo, que se considerarían ofendidos y juzgarían como una profanación el que alguien, cualquiera que fuese, tuviese la audacia de juzgar la personalidad literaria de nuestro eximio dramaturgo.
Sigue el bardo:
“Yo quisiera “mostrarte” aquel cariño
que sentía por ti cuando era niño.”
La sencillez en el verso, como en sus costumbres, es una de las cosas que más caracterizan al Sr. Peón. Los dos versos anteriores revelan la alta modestia del lenguaje: pero adolecen de un defecto en la construcción, que sin duda pasó desapercibido por su autor.
Fuera de muy ligerísimas faltas, la poesía que la fe o la piedad inspiró al siempre querido bardo, es una verdadera joya digna de figurar “entre las brillantes galas” del parnaso nacional.
Lleno del más profundo sentimiento religioso, bellamente dice el Dr. Peón:
………………………………
“Donde guarda la fe su amor fecundo,
Donde ponen los buenos su confianza,
Donde arrojan los náufragos del mundo
El áncora de luz de su esperanza.”

Como el distinguido y brillante poeta, tenemos varios que cultivan con amor el difícil arte de Moratín; pero no todos con la sencillez soberbia y la sinceridad en el lenguaje con que felizmente el Dr. Peón describe y canta.
Las musas revolotean en la frente de Moreno Cantón, José Ma. Pino, Menéndez (Carlos), Ávila Castillo, Rosado Vega, Mediz Bolio, Lorenzo Rosado y José I. Novelo, y tienen, principalmente los tres primeros y los dos últimos, sublimes concepciones y arranques hermosísimos de inspiración homérica que crispan o entristecen, obligando al lector a soñar con ellos sus sueños grandiosos de elegidos.
Entre el conjunto de nuestros bardos, descuella la personalidad del más atildado escritor (es mi opinión) Nacho Magaloni, que en sus altos vuelos de inspirado, no lo alcanza ni el cóndor de los Andes, con sus prepotentes alas.
Peón y Contreras es una dama del verso, es un sencillo y elegante rimador que, como las sirenas, seduce y atrae con la divina cadencia, con la sublime armonía de sus inspiradísimos cantos.
No por falta de espacio en este semanario, no sigo ocupándome tanto del ilustre Sr. Peón, como de los distinguidos poetas antes nombrados, sino porque la falta absoluta de cultura literaria, me impide continuar una tarea difícil de desempeñar con la corrección que se merece; mas espero que el hoy insuperable obstáculo será vencido dentro de poco.

Sahara Reil de Feeyre.


EL PADRE CLARENCIO, Semanario Liberal, Independiente y de Caricaturas, Época II, año II, núm. 19, 25 de diciembre de 1904, pp. 2 -4.

 

 

 
La Revista de Mérida, 2 de Junio de 1910, p. 4