Más sobre la manifestación cívica del 10
El éxito grandioso, no igualado por el de ninguna otra manifestación, que alcanzó el acto cívico de la noche del 10 dedicado a honrar al Sr. Lic. D. Olegario Molina, por lo que toca a la parte externa, es decir, fuera del Circo-Teatro, fue debido a la gran procesión que recorrió la calle 57 para que pasara por la casa habitación del Sr. Molina, y por las otras calles que dijimos ayer. Esa procesión dirigida y ordenada por el Sr. D. Rafael Peón en los momentos de desfilar, revistió un aspecto encantador: todo el ancho de la avenida fue ocupado por los manifestantes distribuidos en grupos sucesivos que iban cada uno con una Banda de música, alumbrado el trayecto con teas, luces de Bengala y con faroles de colores. Toda aquella ingente masa de gente, de luz y de armonías, las cuales apagaban repetidos vítores al gran Partido Liberal, al Sr. Gral. Díaz, al Sr. Lic. Molina y al Sr. D. Augusto L. Peón, presidente del Directorio de la “Unión Democrática”, discurría libre y jubilosa en medio del mayor orden, recordando la manifestación hecha hace cuatro años al mismo Sr. Lic. Molina, entre fango, y comparando la ciudad asquerosa de entonces con la bella ciudad transformada por él con rapidez de maravilla.
El Sr. Lic. Molina fue saludado por los millares de manifestantes, a los cuales correspondía desde su balcón.
Muchas personas, tanto de alta posición como del pueblo, entraron en la casa particular del Sr. Molina a felicitarle. La casa estaba iluminada espléndidamente en el interior, y en el exterior pendían de la cornisa blancos focos de luz eléctrica.
El paseo cívico disolvióse a las 11 de la noche en la plaza “Independencia”, iluminada con unos dos mil farolitos de colores a la veneciana, y con el alumbrado eléctrico diario.
Tanto en el Circo-Teatro, como en la calle fueron repartidos y arrojados miles de dísticos, cuartetos y décimas que ensalzan al Sr. Lic. Molina.
En ese homenaje se distinguieron los suburbios de San Sebastián y de Mejorada.
El partido de Motul vino con 5 Bandas de música y ese día circuló en la cabecera y en esta ciudad, el primer número del periódico quincenal “El Partido de Motul,” segunda época, postulando al Sr. Lic. Molina para Gobernador del Estado.
Terminada la espléndida manifestación que, a despecho de ciertos –muy contados afortunadamente –elementos raquíticos, equivale a una glorificación del Sr. Lic. D. Olegario Molina, hecha por lo que más vale y significa en nuestra sociedad, los delegados y los representantes de los Partidos, encabezados por los Presidentes de los subcomités, retornaron en trenes especiales a sus respectivos hogares.
De Motul nos escriben:
Agosto 11.
Como puede suceder que el “repórter” de “El Eco del Comercio” no haya podido adquirir noticias bien detalladas del contingente del Partido en la Gran Manifestación política de ayer, cuyo objeto fue ofrecer la candidatura para el cuatrienio próximo al egregio yucateco Lic. D. Olegario Molina, he creído oportuno escribir esta correspondencia que tiene por objeto llenar las deficiencias que resulten en la parte que a él se refiera la crónica del suceso.
Las Juntas electorales de Motul y los pueblos de su partido, acordaron remitir de su seno una comisión que las representase, invitando a la vez a todas las personas adictas a la candidatura y que hubiesen manifestado su adhesión a ella. A las dos de la tarde y en carritos extraordinarios, llegaron las comisiones de Dzemul, Telchac y Sinanché con las bandas de música de las dos primeras poblaciones. A las cuatro y cuarto llegó el tren de Temax con diez carros, tres de los cuales estaban ocupados por la gente que iba de aquel partido. Ocuparon los restantes los que en la Estación esperaban, añadiéndose la Banda de música la cabecera, la Comisión y númerosísimas personas más que casi los llenaban. En Conkal tomaron pasaje los de Baca y entonces puede decirse que apenas cabían en los diez carros, a pesar de que muchos iban parados.
Los pueblos de Bokobá y Cacalchén tomaron la vía ancha de Izamal, con dos Bandas de la población, de modo que, del partido, fueron cinco Bandas de música y como quinientas personas, más que menos.
En las Estaciones de San Cristóbal y Mejorada fueron recibidos por las comisiones del Directorio de Mérida y de allá pasaron al Circo Teatro yucateco, donde comenzó la manifestación y cuyos datos no me toca dar; pero debo decir que, a las doce de la noche volvieron a tomar las vías ancha y angosta, habiendo llegado a esta ciudad a la una y media de la noche.
Las Bandas entraron tocando y los que volvían de la manifestación, dando con el mayor orden, vivas al candidato que bien puede decirse, pues ha quedado bien demostrado que es el del pueblo yucateco.
Doy estas noticias con sumo gusto, porque verdadera alegría me ha causado la actitud del partido que sabe conocer los servicios que el Sr. Molina ha prestado al país en general.
Me apenaría pecase de ingrato; pero por fortuna es todo lo contrario, lo que me satisface como motuleño.
El Corresponsal.
El Eco del Comercio, 13 de agosto de 1905, p. 2.
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