Del “Diario Oficial.”
Con el título de “La recaudación para festejar al Sr. General Díaz,” publicó en su número 5611 “La Revista de Mérida” un artículo pretendiendo presentar como censurable la conducta que atribuye al Gobierno del Estado en los preparativos que se están haciendo para recibir dignamente al meritísimo C. Presidente de la República en su próxima visita a Yucatán.
Deja entender primero el colega, y lo asegura después, que el Gobierno ha nombrado una Comisión recaudadora de fondos para costear las fiestas que se preparan, y afirma que se han establecido tres categorías de contribuyentes: una de a cinco mil pesos, otra de a dos mil y otra de a quinientos. Dice que ya los amenazados con esa nueva contribución protestan anticipadamente, por lo bajo, contra ella, y censura que el Gobierno recurra a solicitar donativos para costear las citadas fiestas, perdiéndose en consideración, es con tal pretexto, que carecen por completo de fundamento y de justificación.
No hay un solo punto exacto en el artículo de “La Revista”, y debemos hacerlo constar así.
No ha nombrado el Gobierno ninguna comisión recaudadora, ni solicitado de nadie donativos de ninguna clase, ni ha impuesto contribución alguna para costear las fiestas a que se alude, ni menos se han establecido las categorías de contribuyentes a que se refiere. Nada, absolutamente nada de eso es exacto.
Y aunque por las informaciones publicadas en todos los diarios de esta ciudad, “La Revista” inclusive, sabe el público a qué atenerse respecto de lo que hoy sin fundamento afirma dicho colega, vamos a repetir, brevemente, la información verídica, publicada ya, acerca de la parte que el Gobierno del Estado ha tenido hasta hoy en el asunto.
Habiendo aceptado el Sr. General Díaz la invitación que se le hizo para inaugurar los nuevos hospitales erigidos en Mérida durante la actual administración, el C. Dr. Braulio A. Méndez, gobernador interino, y el gobernador constitucional C. Olegario Molina, invitaron a numerosas personas pertenecientes al comercio, a la banca, a la agricultura y a las letras para una reunión, a fin de constituir en ella la Gran Comisión que deberá entenderse en todo lo relativo a las fiestas con que será obsequiado el Sr. General Díaz durante su visita al Estado.
La mente del Gobierno al hacer aquel llamamiento fue, ante todo, procurar que los homenajes que se tributen al C. General Díaz no tengan un carácter exclusivamente oficial, sino que tome participación en ellas toda la sociedad de Mérida dignamente representada. Tal era el sólo contingente que solicitaba.
Todas las personas invitadas obsequiaron la invitación y todas aceptaron deferentes, y con gusto, formar parte de la Gran Comisión y de las comisiones especiales encargadas de organizar las fiestas. Consideró conveniente el gobierno y, así lo manifestó en su alocución á los concurrentes el C. Lic. Molina, anunciarles la visita del C. General Díaz, para que la sociedad yucateca, la meridana especialmente, tuviera ocasión de manifestar su adhesión y su gratitud al prohombre insigne a quien debemos nuestra regeneración, nuestra prosperidad y nuestros progresos.
El Gobierno del Estado y el Municipio de Mérida destinarán de sus fondos las cantidades que sean necesarias para todas las fiestas de carácter oficial y para todos los gastos de recepción y estancias del Presidente de la República, y nuestros diversos gremios sociales en su propia representación contribuirán al esplendor de dichas fiestas con las manifestaciones que organicen.
Constituida la Gran Comisión y distribuida en comisiones especiales, ella, la Gran Comisión, de la cual forman parte principal muchos comerciantes y muchos hacendados bien respetables, resolvieron invitar al comercio y a los demás hacendados para contribuir voluntariamente con lo que cada uno tuviera a bien para las fiestas de carácter social que deban organizarse. Podemos asegurar y con satisfacción lo hacemos, que los invitados han acogido con verdadero entusiasmo la idea de la Gran Comisión y han contribuido con gusto en la forma que a cada uno le ha sido posible o le ha dictado su patriotismo.
Nada tiene que ver la comisión recaudadora de la Gran Comisión con el Gobierno del Estado, pues ni ha sido nombrada por él, ni de él ha recibido indicaciones en ninguna forma para pedir ni para dejar de pedir, y no es verdad que dicha comisión hubiese establecido categorías de contribuyentes.
Es, pues, de todo punto inexacto cuanto se afirma en el artículo de “La Revista de Mérida” y resultan sin fundamento sus consideraciones y sus declamaciones.
Pero, si bien es cierto que el gobierno no ha decretado contribución alguna ni solicitado en ninguna forma donativos de particulares la sociedad meridana se apresta con entusiasmo y regocijo a recibir y festejar dignamente al eximio C. que hoy lleva con aplauso universal la representación del pueblo mexicano, y el Gobierno del Estado no puede menos que ver con suma complacencia esa franca demostración de patriotismo de la sociedad meridana que, la ocasión llegada, sabe cumplir como debe y como le corresponde.
Basta a nuestro juicio con lo manifestado para ratificar las inexactitudes contenidas en el artículo á que nos referimos.
EL ECO DEL COMERCIO, 3 de noviembre de 1905, p. 2.
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