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¡Y los cambios subiendo!
Ayer tuvimos ocasión de estar presente en momentos en que un comerciante de esta plaza procedía a la apertura de varias cajas de objetos de base ball.
Solamente porque a nuestra propia vista se llevó a cabo la apertura de dicha caja podemos creer lo que vimos. El dicho comerciante con el documento que se le envió de los Estados Unidos procedió al recuento de los artículos que contenía la caja, y no con gran sorpresa, pues ya está acostumbrado a que le falte algo en los envases, pero sí con mayor sorpresa que en otras ocasiones, pudo ver que en una sola caja que le debía contener 24 pares de guantes, sólo habían 7 pares; que en otra en que debía haber según la nota 40 bolas, solamente había 16 y así por el estilo, viéndose huellas en la caja, que demostraban claramente el descaro con que se había practicado el robo.
Otras veces nos hemos ocupado de estos robos, dedicando editoriales al asunto, pero por desgracia continúan cometiéndose, al grado de que como en nuestro puerto van siendo nuevamente frecuentes, los comerciantes americanos, en previsión de reclamaciones han acordado no asegurar mercancías por pérdidas parciales, destinadas a Progreso, lo que en buen castellano quiere decir que el asegurador pagará en el caso de extravío completo de la caja ó bulto, pero no pagará nada si la caja llega aunque sea con uno solo de los ejemplares de las mercancías que se aseguraren contra robos.
Es lástima que no se redoble la vigilancia de las mercancías que vienen para el comercio yucateco que tanto perjuicio sufre con esto, tanto más ahora que el cambio sobre el extranjero está a un tipo tan alto que hace imposible equipararlos con los tipos a que fueron calculados al hacerse los pedidos.
Esperamos de las autoridades marítimas y de todas las del vecino puerto que podrán gran empeño para remediar tal mal.
La Revista Peninsular, 16 de abril de 1913, p. 7.
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